Convenios de formación profesional dual en Ceuta: 10 empresas ofrecen prácticas a alumnos del CIFP nº1 sin coste para estudiantes
BOE: Facilita la inserción laboral de estudiantes de FP a través de experiencias prácticas en empresas locales, mejorando su empleabilidad y formación especializada.
Impacto: Resolución de 12 de febrero de 2026, de la Secretaría General Técnica, por la que se publican Convenios para el desarrollo de estancias formativas del Centro Integrado de Formación Profesional n.º 1 de Ceuta.
Detalles
- Empresas colaboradoras: 10 firmas locales como MR Informática, Electrónica Valero, Endesa y Noel Supermercados
- Fechas de suscripción: Desde 19 de diciembre de 2025 hasta 16 de enero de 2026
- Marco legal: Regulado por la Ley Orgánica 3/2022 de ordenación de la Formación Profesional
- Duración: Convenios vigentes hasta el 31 de agosto siguiente a su inscripción en el REOICO
- Coste para alumnos: Cero, con cobertura de Seguridad Social asumida por el Ministerio
Contenido
El Boletín Oficial del Estado ha hecho pública la formalización de diez convenios de colaboración entre el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes y empresas radicadas en Ceuta. Estos acuerdos tienen un objetivo claro: establecer un puente sólido entre las aulas del Centro Integrado de Formación Profesional n.º 1 y el tejido productivo local. La publicación, más que un mero trámite administrativo, representa la materialización de un cambio de paradigma en la formación técnica española, impulsado por la Ley Orgánica 3/2022. Esta norma busca transformar la FP en un sistema integrado, flexible y, sobre todo, conectado con la realidad del mercado laboral. Las estancias formativas, que son el núcleo de estos convenios, dejan de ser un complemento para convertirse en una parte esencial del currículo, diseñada para que el alumnado adquiera competencias profesionales en entornos reales de trabajo.
Para entender la magnitud de este cambio, es útil hacer un repaso histórico. Tradicionalmente, la Formación Profesional en España ha arrastrado una cierta desconexión con las necesidades de las empresas, un estigma social frente a la universidad y una oferta formativa a veces rígida. La antigua Formación en Centros de Trabajo (FCT) era un módulo más, a menudo gestionado con dificultad y con una supervisión limitada. La reforma iniciada en 2022 y desarrollada por el Real Decreto 659/2023 pretende dar un vuelco a esta situación. El modelo dual, inspirado en sistemas de éxito como el alemán, gana protagonismo. Ya no se trata solo de ‘mandar’ a los alumnos a una empresa, sino de crear una corresponsabilidad formativa. La empresa deja de ser un mero receptor de estudiantes para convertirse en un agente formativo activo, con derechos y obligaciones bien definidos. Esta publicación en el BOE es la punta del iceberg de esa transformación, mostrando cómo la administración educativa delega en los directores de centros la capacidad de firmar estos acuerdos, agilizando los trámites y acercando la decisión a la realidad del territorio.
Explicar el funcionamiento técnico de estos convenios es más sencillo con una analogía: imagina un puente de doble sentido. Por un lado, el centro educativo (el CIFP n.º 1 de Ceuta) aporta el marco pedagógico, el alumnado y el personal docente-tutor. Por el otro, la empresa (como MR Informática o Electrónica Valero) aporta el entorno profesional real, las instalaciones, los procesos y un tutor laboral. En el centro de ese puente está el Plan de Formación, un documento clave que actúa como hoja de ruta. Este plan no es genérico; se concreta para cada estudiante, especificando qué resultados de aprendizaje se trabajarán en la empresa, la distribución horaria y las tareas concretas. Es un triángulo de firma entre el tutor del centro, el tutor de la empresa y el propio alumno, asegurando que todos están alineados. La Ley 40/2015 del Régimen Jurídico del Sector Público es el cemento legal que da solidez a este puente, estableciendo las reglas de juego para los convenios administrativos, su inscripción en el Registro Electrónico (REOICO) y su publicación obligatoria en el BOE para dar transparencia.
El impacto de estos diez convenios se despliega en tres niveles claros. Para los estudiantes y sus familias, es una oportunidad de oro. Adquieren experiencia práctica en su campo sin asumir ningún coste. El Ministerio se hace cargo de su alta en la Seguridad Social durante la estancia, cubriendo un gasto que podría ser una barrera. Más allá de lo económico, ganan confianza, contactos profesionales y un currículum más competitivo. Para las empresas colaboradoras, el beneficio es doble. Por un lado, pueden detectar y formar talento joven adaptado a sus procesos específicos, creando un posible canal de captación futuro. Por otro, refuerzan su compromiso con la comunidad y su responsabilidad social corporativa. Sectores como la informática (MR Informática), la electrónica (Electrónica Valero), la energía (Endesa Generación) y la distribución (Noel Supermercados) participan activamente. Finalmente, para el sistema educativo y la ciudad de Ceuta, este modelo fortalece el valor de la FP pública, retiene talento local al ofrecer perspectivas de empleo próximas y dinamiza la economía al estrechar lazos entre formación y empresa.
Aunque el procedimiento de solicitud no aplica directamente a ciudadanos individuales (es un trámite entre centro y empresa), es crucial entender cómo se activa esta oportunidad para un estudiante. El proceso, simplificado, sigue estos pasos: 1) El centro educativo, basándose en su oferta formativa y en convenios vigentes como estos, identifica las plazas disponibles en empresas colaboradoras. 2) Selecciona al alumnado candidato según criterios académicos y de idoneidad, informando previamente a la empresa. 3) Para cada estudiante seleccionado, se concreta un Plan de Formación individualizado, firmado por los tres actores. 4) La Dirección Provincial de Ceuta gestiona el alta en la Seguridad Social del alumno, asumiendo el ministerio el coste de la cuota. 5) El alumno comienza su estancia formativa, con seguimiento periódico de ambos tutores y una Comisión de Seguimiento del convenio que vela por el cumplimiento del acuerdo.
Comparar la situación antes y después de la nueva normativa de FP revela avances significativos. Antes, la formación en empresa podía ser una experiencia más pasiva, con menor planificación y un marco jurídico menos definido para la colaboración. Ahora, con la Ley Orgánica 3/2022, la estancia formativa es un elemento nuclear, con una corresponsabilidad explícita de la empresa. Antes, los convenios podían ser más genéricos; ahora, exigen un Plan de Formación individualizado. Antes, la protección del alumno en prácticas podía presentar lagunas; ahora, la cobertura de la Seguridad Social por parte del ministerio está estandarizada y garantizada, como se especifica en la cláusula décima de estos convenios, que imputa el gasto a una partida presupuestaria concreta. Es un salto desde un modelo de ‘aprendizaje por observación’ hacia un modelo de ‘aprendizaje por desempeño guiado’.
En la implementación de estos acuerdos, existen errores comunes que conviene evitar. Para las empresas, un error sería tratar al alumno en formación como un empleado barato, asignándole tareas repetitivas no vinculadas a su plan formativo. Para los centros, podría ser la falta de comunicación fluida con el tutor de la empresa, dejando al alumno sin la orientación pedagógica necesaria. Para el alumnado, el incumplimiento del horario, la falta de puntualidad o no respetar las normas de confidencialidad de la empresa (como se detalla en la cláusula duodécima) son motivos de rescisión de la estancia. La clave para evitarlos es el funcionamiento efectivo de la Comisión de Seguimiento, un órgano paritario que debe reunirse periódicamente para evaluar el desarrollo del convenio y resolver incidencias. Otro aspecto delicado es la protección de datos; ambos convenios dedican una cláusula entera (la decimosexta) a asegurar el cumplimiento del RGPD, obligando a firmar compromisos de confidencialidad al alumnado.
Mirando al futuro, en los próximos 12 a 24 meses es previsible que esta red de colaboración se expanda. La publicación de estos diez convenios en el BOE actúa como un incentivo y un modelo para que otras empresas de Ceuta y de otras comunidades autónomas se sumen. La tendencia apunta a una mayor personalización de los itinerarios formativos y a que las estancias no sean un bloque al final del ciclo, sino que se intercalen a lo largo de la formación. Además, podrían surgir más convenios para cursos de especialización y certificados profesionales, no solo para ciclos de grado medio y superior. El reto será mantener la calidad de la formación y evitar la saturación del tejido empresarial local, quizás incentivando la participación de micropymes a través de simplificaciones administrativas.
Para facilitar la comprensión y la gestión de estas oportunidades, los interesados pueden acceder a recursos útiles. Aunque no se adjuntan físicamente al BOE, existen plantillas y guías en portales oficiales. Por ejemplo, el Ministerio de Educación suele ofrecer modelos de Plan de Formación individual y de actas para la Comisión de Seguimiento. Las Direcciones Provinciales de Educación, como la de Ceuta, son el primer punto de contacto para centros y empresas que quieran iniciar un proceso similar. Para el alumnado y las familias, la web del centro educativo (CIFP n.º 1 de Ceuta) y portales como [TodoFP](https://www.todofp.es/) ofrecen información actualizada sobre becas, derechos y obligaciones durante las estancias formativas. La transparencia que aporta esta publicación en el BOE es, en sí misma, un recurso valioso para conocer qué empresas están comprometidas con la formación en la ciudad.
